Los profesionales de la venta ambulante trabajan para ofrecer sus productos y servicios todos los días del año. Las características de esta actividad económica y las facilidades para iniciarse en ella de manera ilegal proporcionan dificultades a los consumidores a la hora de diferenciar entre aquellos puestos en los que la calidad y el rigor están presentes y aquellos que no están adheridos a ningún tipo de marco legal. Son estos últimos los que ponen en peligro la reputación del resto de comerciantes.

Ante todo, los comerciantes son empresarios y empresarias y, como tal, su actividad debe regirse por la legislación vigente. Con unas pocas acciones, la actividad económica se puede adaptar a dicha legislación, de obligado cumplimiento. A su vez, estas buenas prácticas ofrecen facilidades al consumidor para diferenciar qué puestos ofrecen calidad y qué puestos debilitan la imagen del sector con prácticas ilícitas.

En el blog de hoy vas a conocer seis tipos de cartelería que todo puesto de venta ambulante debe tener. Se trata de seis acciones de obligado cumplimiento. Si eres un profesional del comercio ambulante, debes ponerlas en práctica. ¡Vamos allá!

1. Acreditar tener la autorización para realizar dicha actividad

Lo primero que debes tener para poder realizar tu actividad económica en un mercadillo cuyo espacio está gestionado de manera pública es tener tu autorización. Si la tienes, simplemente tienes que colocarla en un lugar visible que permita que cualquier persona tenga acceso a ese documento. De esta forma, tus clientes sabrán que tu negocio es legal y, además, te estarás diferenciando de aquellos que no lo son.

2. Exhibir junto a los artículos el precio de venta al público

Los mercadillos tienen muchas características que los diferencian de otro tipo de actividades comerciales. Esto hace que los productos no siempre están del todo etiquetados o que no tengan un precio individual. ¡No pasa nada! Lo importante es que existan carteles que ofrezcan el precio de cada grupo de productos, pero, eso sí, junto a dichos artículos.

Además, otra de las cuestiones a tener en cuenta es que, si hay productos en oferta, debe aparecer tanto el precio inicial como el precio final. Gracias a esta información el cliente sabe cuánto se está ahorrando con dicha oferta, aportando transparencia y fidelización para tu puesto.

3. Cartel informativo sobre los medios de pago disponibles

Llega el momento de pagar y… ¡No cobramos con tarjeta, sólo en efectivo! Este es un problema que cada vez aparece con más asiduidad en los mercados al aire libre y en el comercio en general. Las leyes te obligan a tener en tu puesto un cartel informativo con los medios de pago disponibles. Además, seguro que te quitas un montón de problemas al colocarlo en un lugar visible. ¡Y un montón de tiempo!

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4. Reflejar correctamente las posibilidades de devolución

En algunas actividades económicas vinculadas a la alimentación o a ciertos tipos de textil, las devoluciones no son posibles. En otros casos, las devoluciones pueden estar contempladas. Lo que sí que es necesario es colocar carteles que dejen claro cuál es la política de devoluciones del establecimiento. Por un lado, es una obligación legal de tu puesto de venta; por otro, ofreces a tus consumidores información sobre esta acción, facilitando la comunicación de la misma y disminuyendo los problemas que estas situaciones puedan ocasionar.

5. Existen hojas de reclamaciones

Además de ser obligatorias, las hojas de reclamaciones son una herramienta muy efectiva para que los consumidores se sientan escuchados. Además, estos documentos te permitirán fechar cada una de las quejas y poder establecer soluciones cuando se precisen. Se trata de otra de las obligaciones que tu puesto de venta debe tener y, además, debes indicarlo a través de un cartel claro y visible.

6. Cartelería que diferencie los saldos 

Los saldos son aquellos productos que, como consecuencia del paso del tiempo, del deterioro, del desuso o la obsolescencia de los mismos, tienen un precio reducido. Suelen ser muy habituales en los puestos de alimentación, pero también en puestos de telefonía o electrónica. Estos productos son más baratos y muchos clientes pueden preferirlos por esta razón.

De cualquier forma, debes dejar muy claro, a través de tu cartelería, qué productos son saldos y cuáles no. Para ello, deben estar separados del resto de productos. Además, si estos productos son defectuosos o deteriorados, debes indicar expresamente que esta es la causa de su precio reducido.