Hoy se ha celebrado el primer webinar de promoción del sistema de calidad del sector del comercio ambulante, de la mano de GESCOMER. Los ponentes que han participado en el evento digital, Carlos Martí, presidente de GESCOMER, Pau Escobosa, secretario técnico de GESCOMER, y James Chart, representante de SGS, han tratado varios temas relevantes en torno a este sistema.

Por una parte, Carlos Martí, ha comenzado contextualizando el motivo principal del webinar, es decir, poniendo en antecedentes a los asistentes acerca del desarrollo del referencial de calidad del comercio ambulante en España. Y es que fue en verano de 2019 cuando GESCOMER desarrolló este referencial, validado por SGS. Y en septiembre de 2020 cuando, junto con la Secretaría de Estado del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, firmó un convenio para su puesta en marcha.  Con este motivo, se organizó un acto de presentación del mismo, en noviembre de 2020.

Asimismo, Martí ha querido recordar la situación difícil que atraviesa el sector, no solo por la pandemia sino por cómo está afectando en la economía y en los mercados. Por ello, ha destacado la necesidad que hay de recuperar el prestigio de los mercados al aire libre en las ciudades y la confianza de los consumidores. De ahí, el requerimiento de un referencial de calidad y de este primer webinar de promoción.

Por otro lado, se ha reivindicado la importancia que tiene este sector en España, en palabras de Carlos Martí, “por su carácter público, como canal de abastecimiento de productos de primera necesidad en zonas rurales, en municipios que están sufriendo las consecuencias de la despoblación, así como su acogida en grandes ciudades y en otras no tan grandes, por ser un lugar de socialización de compras atractivo. Todo esto nos obliga a mantener nuestro compromiso con el sector. Un sector del que viven además más de 60 mil familias”.

Otro de los temas que se han mencionado en el webinar ha sido el cambio continuo que está viviendo el sector comercial, en general, y del cual el comercio ambulante no es indiferente. Sobre esto, Martí afirmaba que “la supervivencia de este formato comercial en las grandes ciudades requiere de su revisión, de su modernización, de su transformación. Recuperar el prestigio de atractivo turístico que ha tenido a lo largo de su historia, así como la confianza de esos nuevos consumidores requiere un esfuerzo conjunto, en especial de ayuntamientos, por su competencia en esta materia, y de los propios comerciantes que están organizados en sus organizaciones. Requiere un esfuerzo para conseguir una mejora continua, que es esta propuesta que desde GESCOMER se hace, con el fin de ser más competitivos”.

Lo cierto es que, tal y como se comentó en el webinar, antes no existían criterios objetivos en los que basar un sistema de calidad para el comercio ambulante. De hecho, con los modelos anteriores, los comerciantes no se sentían identificados, pues no se adaptaban a su sector, no eran fáciles en su aplicación y eran inaccesibles en cuanto a costes.

Por todo ello, esta mejora de la imagen que se pretende con el sistema de calidad facilitaría su pervivencia como formato comercial, para un turismo de compra, para reforzar la confianza de los nuevos consumidores, para dar apoyo a ese relevo generacional, para conseguir la transformación y regeneración del sector, etc.

Por su parte, el representante de SGS, James Chart, ha comenzado su intervención con una cita de un autor británico (“El hombre moderno ha perdido su capacidad para asombrarse ante lo cotidiano”) para poner en evidencia algunas de las cosas que podemos valorar acerca de este sector a raíz de la pandemia. Así, enlazándolo con otra célebre cita, “siempre nos quedará París”, ha introducido la medida que se llevó a cabo en la ciudad de la luz cuando su alcaldesa, Anne Hidalgo, promovió tener todos los comercios a 15 minutos de casa. Una iniciativa que pone en relieve la necesidad de proximidad con el cliente, esa cercanía que destaca en este tipo de comercios. Y esto cobra aún más relevancia en nuestro país, donde en muchas pequeñas poblaciones este tipo de comercio representa casi un acontecimiento social.

Porque es cierto que el principal objetivo de las empresas es llevar sus productos a sus clientes, pero, como decía Chart en su exposición, los comerciantes de este sector no pueden permitirse el lujo de competir con grandes cadenas como Zara, por ejemplo. Es por esto por lo que, ante la feroz competencia existente, hay que explotar cada una de las fortalezas que tiene el sector. Aprovechar todas las oportunidades que hay para interrelacionar con los clientes (también en lo referente a la parte social) ofrece una posibilidad de diferenciarse en el trato. También transmitir seguridad a los clientes que pasan puede beneficiar a los profesionales del sector, ya sea en cuanto a las medidas higiénicas ahora por la pandemia, o por la calidad de sus productos. Así como tener una visión de futuro para el negocio, saber valorar a ese cliente que no compra hoy pero que puede hacerlo mañana. 

Pau Escobosa, en cambio, ha explicado la figura del mentor evaluador que forma parte de ese sistema de calidad desarrollado por GESCOMER, aunque antes ha destacado las  funciones de dicho sistema, que son: promover y mejorar la profesionalización y la imagen, proporcionar una fácil comprensión y acceso a todo el mundo, facilitar a los ayuntamientos, comunidades autónomas, administraciones públicas y a todas las entidades que tienen que ver con estos comercios al aire libre un sistema de gestión y herramientas, establecer un estándar de mejora de la gestión de profesionales y ofrecer un esquema consensuado y validado (por GESCOMER, UNECA y administraciones públicas) y supervisado/auditado por SGS.

Y es que antes los comerciantes se frustraban porque no había ningún modelo que se adaptara a lo que ellos hacían, lo que provocaba que al final no se pudieran obtener los beneficios de tener uno. En cambio, el modelo que plantea GESCOMER con su sistema de calidad es un modelo práctico y flexible, de fácil implantación, que permite la autoevaluación y una diferenciación con respecto a los que no lo implementen, y que requiere de un compromiso.

De este modo, tal y como aseguró Escobosa, “todos ganamos. Hay una mejora en la calidad del servicio, en la profesionalización de los que trabajan, en la gestión del servicio de los propios comerciantes, de los ayuntamientos…. Además, a medida que los comerciantes y las asociaciones se vayan adhiriendo a este sistema, tendremos datos objetivos de la madurez del sector”.

Asimismo, una de las principales características que diferencia a este referencial con otros es la autoevaluación. Un proceso que dura de 3 a 12 meses (incluso menos a veces), dependiendo de la complejidad del negocio. Los puntos que componen este proceso son los siguientes:

  1. Adhesión al programa entre comerciantes
  2. Autoevaluación
  3. Plan de mejora
  4. Seguimiento y control
  5. Auditoría y evaluación final

Durante dicho proceso, el mentor evaluador va acompañando al comerciante en todo momento. También le proporciona un apoyo técnico y emocional constante.

Como ha explicado Escobosa, este mentor pertenece al club de mentores evaluadores de GESCOMER, que determinan los ayuntamientos de las CCAA, también en las asociaciones de comerciantes. Además, entre los requisitos que se le demandan se encuentran poseer conocimientos generales sobre el sistema general de calidad, adquirir una formación específica sobre el sistema de calidad de GESCOMER y utilizar una metodología y un código ético.

GESCOMER da un curso para la formación como mentor evaluador, el cual está pensado para durar 8 horas, tiene un carácter mixto y presencial y no necesita de un gran conocimiento técnico.

Por otro lado, durante la ronda de preguntas de los asistentes, se ha hablado sobre el coste económico que supone la formación de evaluadores y también para los comerciantes. Un coste, que va a ser asequible, totalmente accesible y que no va a suponer ningún obstáculo, pues como recordó Pau Escobosa, GESCOMER es una asociación sin ánimo de lucro, por lo que se está buscando que estos costes reviertan en formas que reduzcan los gastos de los comerciantes o asociaciones. El precio de la formación, por tanto, será de bajo coste.

También se aclararon las ventajas que supone para los vendedores el hecho de estar acogidos al sistema de calidad que ofrece GESCOMER. Con respecto a ello, Escobosa aseguró que todos los comerciantes ganan con este sistema. Como se va a publicitar a través de iconografías, redes sociales, etc. la gente sabrá de esto, por lo que los comerciantes que se adhieran van a poder exhibir ese logo indicador que sea reconocido por los usuarios. Además, hay un certificado y un distintivo. El comerciante que se adhiere tiene un reconocimiento.

Por su parte, Francisca Herrador, concejala de comercio y desarrollo económico en el Ayuntamiento de Aguilar de la Frontera, en Córdoba, preguntaba por el papel que tendrían los ayuntamientos en este sistema de calidad. Con respecto a esto, explicaba Carlos Martí, que “el papel de los ayuntamientos es fundamental porque es la administración con mayor nivel de competencia en la gestión del sector, esa responsabilidad les hace tomar decisiones. Son ellos los que deciden qué tipo de comercio quieren para sus ciudadanos”. Por ello, este sistema les proporciona el perfil de comerciantes que buscan y un marco en el que establecer el modelo de mercado que quieren. Se trata de un convenio marco para trabajar conjuntamente en la implementación del sistema con las administraciones públicas, pues se requiere de la asistencia técnica del ayuntamiento con los comerciantes.

Y añadía, “sabemos que no todo el mundo entra en el sector por la misma puerta. Hay gente que entra por la puerta de la tradición, de la familia, del negocio familiar, y otros por habilidades innatas o por la necesidad de la situación económica. Esos perfiles se diferencian también a la hora de gestionar un negocio. Por eso se necesita un referencial, unos criterios objetivos en los que podamos basar nuestra política comercial y nuestra política de modelo de mercado y de empresa que se va a establecer en nuestro término para dar un servicio a nuestros vecinos”.

En conclusión, con el referencial de calidad que propone GESCOMER se puede incidir más en modelos de gestión de negocio, en perfiles de comerciantes, en la formación de comerciantes, en la propuesta de oferta y en el modelo de superficie o mercado que se quiere tener en nuestros municipios, mejorando el servicio del que se van a beneficiar los ciudadanos.